Informacion y opinion al segundo. Una vision critica, de las imperfecciones del sistema. Sin ninguna carga ideologica, ni de ningun otro tipo. La verdad, siempre la verdad. DESDE LA COCINA. Para mi, un ladron es un ladron, sea del pp o de la pesoe. Y asi todo-. SI VOTAMOS LOS LEGITIMAMOS, NO VOTAR O VOTAR EN BLANCO. Tenemos una democracia sin democratas.
DESDE LA COCINA
A florentino perez, con pepiño blanco siempre le tocaba la primitiva.
¿Que raro no?.
Carlos Hernan se ha leido los papeles
El maná de la obra pública tocó a su fin en 2010. Sin embargo, las rescisiones no han impedido que ACS siga siendo la primera con diferencia en el reparto de la tarta adjudicada desde el ministerio de Fomento durante el periodo correspondiente al mandato de José Blanco, que asumió la cartera en abril de 2009. Desde esa fecha, la constructora presidida por Florentino Pérez ha conseguido el 12,25% (1.715 millones de euros) del volumen total adjudicado por el ministerio en estos tres años (13.991 millones de euros), según datos (al cierre de agosto de 2011) de la patronal del sector Seopan ofrecidos a sus socios.
En la obra dependiente de la cartera de Fomento, la compañía propiedad de la familia March y los Albertos (Cortina y Alcocer), ha resultado la más beneficiada con los distintos ministros del ramo, con una cuota total en el periodo de las dos legislaturas del 13,6% (7.208 millones de euros). Sin embargo, en la radiografía global, no les pasa lo mismo a los grandes del sector -FCC, Acciona, Ferrovial, Sacyr y OHL- que, aunque mantienen sus posiciones en el ranking, han perdido cuota en el reparto de Fomento durante la era de Blanco, a diferencia de lo conseguido por la ACS de Florentino Pérez.
Aunque con variaciones distintas, tanto FCC como Acciona, Ferrovial, Sacyr y OHL han perdido cuota porcentual de la cartera de obra adjudicada por José Blanco como ministro. Tampoco se han librado las principales constructoras no cotizadas, como es el caso de Isolux, que también ha perdido porcentaje, o COMSA, que a pesar de su fusión con EMTE en 2009, sólo ha conseguido mantener su espacio en el reparto de Fomento con un 3,10% del total. También ha perdido la malagueña Sando, que de disfrutar de un 2,1% durante la época de Maleni ha pasado al 1,6% conseguido en los últimos tres años.
Para las constructoras medianas, el criterio de José Blanco ha sido más provechoso, crisis mediante incluida, pues todas han logrado aumentar su porcentaje en el presupuesto de Fomento a pesar de los recortes. El caso más destacado es el protagonizado por COPASA. Esta constructora gallega (fundada en Orense) ha doblado su porcentaje en las adjudicaciones del ministerio: si durante los años de Magdalena Álvarez los 555 millones adjudicados representaban un 1,4% del total, los 388 millones de obra logrados bajo el periodo del ministro gallego equivalen al 2,8% de la adjudicación global.
Junto a COPASA, la otra gran beneficiada es la andaluza AZVI. Esta constructora, especializada en la construcción de autovías y alta velocidad, ha logrado 509 millones de obra de Fomento bajo la dirección del dirigente socialista, un 3,6% del total adjudicado, muy por encima del porcentaje del 1,4% (569 millones) que obtuvo la compañía del total repartido en el mandato de la anterior ministra. También ha ocurrido, aunque en menor medida, con la madrileña Aldesa, la gallega San José o la catalana Copisa, que han conseguido obtener un porcentaje mayor de la tarta del ministerio en la era de Blanco.
Aunque no aparece entre las 15 primeras constructoras del sector, la semana pasada el diario El Mundo informó sobre el meteórico ascenso de Antalsis. Esta compañía gallega, creada en 2006 por el empresario Luis Vilariño, ha conseguido en un breve espacio de tiempo entrar en importantes contratos, asociada con otras compañías (UTE), tanto de PP como de PSOE. De esta manera, la compañía consiguió facturar casi 60 millones en 2010 gracias a contratos como los de obras en escuelas, centros de día y complejos deportivos de la Xunta (bipartito), o el mantenimiento de instalaciones de tramos del AVE.
Poco dinero y muchos ajustes
Por suerte para José Blanco, el calendario ha permitido que el político gallego se despida como ministro de Fomento con un buen sabor de boca después de que Bruselas, la semana pasada, admitiera los cinco ejes ferroviarios para mercancías de España dentro del diseño de la red básica de Europa. Esta apuesta, que debe esta operativa para 2020, requiere de un volumen de inversión de 50.000 millones de euros, de los que un 20% serán subvencionados con fondos europeos, aunque en casos de nudos de comunicación puede llegar al 30% y en zonas transfronterizas hasta el 40%.
Este colofón permite a Blanco olvidar el fracaso del Plan Extraordinario de Inversiones (PEI) lanzado en abril de 2010, con el que pretendía reactivar la economía y el empleo con un volumen de inversiones de 17.000 millones. En sólo unos meses, la promesa de dinero se tornó en anuncio de recortes en obra pública ya adjudicada. Este programa de rescisión tiene como objetivo recortar 3.200 millones de euros, lo que trastocó seriamente los planes de negocio de las constructoras, como también lo ha hecho la reciente cancelación de la privatización de las torres de control de El Prat y Barajas.
En la abogacia se llaman "astillas" en el ladrillo dinero B.
Angel Velazquez
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