DESDE LA COCINA
El indulto a Alfredo Sáenz se cerró en un pacto secreto entre Rajoy y Zapatero: ni durante la campaña electoral (para no dañar a Rubalcaba) ni pasárselo al Gobierno del PP
La concesión del indulto a Alfredo Sáenz, y sobre todo el momento de aprobarlo, han sido medidos al milímetro. Y lo han calibrado y pactado mano a mano, directamente, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, a conveniencia de los intereses políticos de ambos.
El todavía presidente del Gobierno y el líder de la oposición negociaron la medida de gracia al consejero delegado del Banco Santander pocos días antes del comienzo de la campaña electoral para el 20-N, según explican fuentes próximas a Presidencia del Gobierno a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital .
El acuerdo buscaba dos objetivos, de mutua conveniencia: por un lado, no perjudicar la campaña del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba; y, por otro, no pasar esa responsabilidad al Gobierno siguiente, previsiblemente del Partido Popular.
Según las fuentes consultadas, Zapatero y Rajoy decidieron que la mejor solución al caso de Alfredo Sáenz era que fuese el Gobierno en funciones, todavía presidido por Zapatero, el que concediera el indulto al banquero, como así ha ocurrido.
Tuvieron en cuenta también que tomar esta decisión en el periodo de transición entre ambos Gobiernos podía contribuir a controlar la marejada que podía levantarse en el seno de ambos partidos y en el propio Ejecutivo.
No perjudicar la campaña de Rubalcaba
De acuerdo con las fuentes consultadas por ECD , Rodríguez Zapatero no estaba dispuesto a perjudicar la campaña de Rubalcaba, basada en un ataque feroz a la banca, a la que llegó a culpar de la actual situación económica del país.
El electorado socialista no habría entendido en ese momento que se concediera el indulto al banquero. Se habría visto como algo contradictorio con las tesis que defendía el líder del PSOE. Y tampoco lo habría comprendido el resto del país.
Incluso, el propio candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió en varias ocasiones al presidente del Gobierno que no llevase el indulto de Alfredo Sáenz al Consejo de Ministros antes de las elecciones.
No dejar la carga al nuevo Gobierno
El presidente del PP, por su parte, tampoco tenía muchas ganas de estrenarse con una medida tan polémica en el sector financiero.
Mariano Rajoy consideraba que había mucho que hacer, sobre todo para sanear los balances de las entidades de activos inmobiliarios y lograr que fluyera de nuevo el crédito, como para ‘enredarse’ con un asunto así nada más llegar al Gobierno.
Por otro lado, el futuro de Alfredo Sáenz era incierto con un Gobierno presidido por Rajoy. Aunque en la planta noble de Génova no había una decisión firme sobre qué hacer con el indulto, no olvidaban el apoyo explícito que el presidente del Banco Santander ha brindado en los últimos meses al Gobierno de Zapatero.
Según fuentes cercanas a la dirección del PP, el nuevo Ejecutivo tenía previsto comenzar de cero el estudio de toda la documentación referente a esa medida de gracia, aunque prefería que fuese Rodríguez Zapatero como presidente en funciones, quien firmase el perdón a Sáenz.
Al final, ésa fue la solución. Por un lado, ‘cargaba’ con la posible impopularidad de la medida un presidente del Gobierno que está de salida y que no tiene en estos momentos aspiraciones políticas. Y, por otro, permitía resolver, con cierta rapidez, el caso del número dos de Emilio Botín.
Al mismo tiempo, José Luis Rodríguez Zapatero tenía un ‘detalle’ con su banquero favorito, Emilio Botín, presidente del Santander, que se ha significado por sus apoyos expresos al hasta ahora presidente del Gobierno. Algo de lo que, con vistas al futuro, ha tomado buena nota Mariano Rajoy.
Gracias a El Confidenial Digital
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EL GOBIERNO INDULTA AL CONSEJERO DELEGADO DEL BANCO ANTES DE DEJAR EL PODER
Santander 'refinanció' la deuda del PSOE y dio una hipoteca a Zapatero durante su mandato
El primer hito entre el banco y los socialistas que marcó el comienzo de la era de gobierno del presidente Zapatero fue la condonación de una deuda de 12 millones de euros que arrastraba el partido. El hecho salió a la luz en 2006 por la tarea de fiscalización que lleva a cabo el Tribunal de Cuentas para elaborar su informe sobre la financiación de los partidos políticos. Ese año, el PSOE pagó 3,8 millones de euros para cancelar un préstamo que obtuvo en 1987 y cuyos reiterados impagos y retrasos habían agigantado la bola del crédito.
El principio de la deuda se remonta a un préstamo de 1,6 millones de euros
, concedido entonces a "a un tipo de interés muy elevado, del 15%, con un interés de demora del 19%",
según explicó el propio Santander para justificar la cancelación de la deuda. Años después, en 1993, el banco "saneó la posición por importe del principal impagado y por 1,7 millones de euros en concepto intereses", hasta que en mayo de 2006 tuvo lugar la renegociación, por la cual el PSOE, tras dos años en el Gobierno, aceptó pagar 3,8 millones de euros para cancelar.
También por las mismas fechas, Zapatero recurrió al banco de
Emilio Botín para financiar su primera inversión inmobiliaria lejos del Palacio de La Moncloa. Con la burbuja inmobiliaria aún en plena efervescencia,
el presidente del Gobierno decidió comprarse una casa de veraneo en la localidad almeriense de Vera, residencia estival de otros muchos dirigentes del PSOE. El préstamo para comprar el chalet en cuestión, adquirido a un ciudadano extranjero y valorado en 440.000 euros,
corrió a cargo del Banco Santander, como informó este diario.
El destino ha querido que el presidente del Gobierno haya resuelto su relación con el chalet en Almería al mismo tiempo que concluía su mandato al frente del país. Sólo cinco años después de la inversión en Vera,
el dirigente socialista ha vendido su propiedad por algo menos de 300.000 euros, teniendo que asumir una pérdida de 160.000 euros,
según publicó este diario el pasado mes de septiembre. El desplome del mercado inmobiliario, sobre todo el residencial de costa, hizo que tardara más de un año en deshacerse del chalet y asumiera pérdidas.
Esta última desinversión y la venta del piso que Zapatero y su mujer,
Sonsoles Espinosa, tenían en el centro de León habían servido para financiar
la construcción de la nueva vivienda, a las afueras de capital leonesa, que el matrimonio preparaba para su retiro tras abandonar la política. Aunque las obras del chalet están en marcha desde hace tiempo, no estará acabado para antes de un año, aunque por los planes de la familia no parece haber prisa. Al parecer, la resistencia de las hijas a dejar Madrid podrían aplazar la decisión del traslado.
Financiación y condonaciones
La fiscalización de las cuentas de los partidos políticos corre a cargo del Tribunal de Cuentas. Por lo general, sus informes suelen ir con un desfase de tres años.
Según los datos de 2006, las deudas que tiene
el PSOE con entidades financieras supera los 60 millones de euros, mientras que las arcas del PP adeudan algo más de 30 millones. Sin embargo, se desconoce la relación de los acreedores. Sólo las cajas de ahorro, por sentar a políticos en sus consejos de administración, están obligadas a detallar esta información en sus reportes anuales.
Los préstamos y condonaciones de las entidades de crédito a los partidos era un marco alegal hasta el 2007
Gracias a Carlos Hernanz
En España "gobierna" la delincuencia organizada. No tenemos arreglo.
Angel Velazquez
esmarconi@hotmail.es